sábado, 1 de mayo de 2010

A SI ES MI SOBRINO JORGE...¡ GRACIAS CARIÑO, TE QUIERO !


Hola a todos, aprovecho ahora que Marcelina está dormida, para dejaros esta perla de post, claro, que para mí, no puede ser de otra manera, es de mi sobrino Jorge.
Esta mañana, me he levantado prontito y tomándome mi café, al abrir el correo, me he encontrado con esta sorpresa ¡¡Es estupendo!! Por esto que vais a leer, y por otras muchísimas cosas que él tiene, es por lo que me dicen muchas veces, que mi cara se ilumina cuando hablo de él. Por sus eternas preguntas, para hacer que le reflexionaras algo, por sus risas(incomparables, nadie se ríe como él) por su atención, al escuchar, al dialogar. Por sus discrepancias, conmigo, de las que siempre, he aprendido algo, siempre, Porque ha hecho muy fácil el pasar de ser mi niño, al que le reflexionas las cosas, a ser el hombre que te reflexiona a ti.
Gracias Jorge, gracias por todo lo que dices, y gracias por haberme dejado participar en tu vida, ya que tu, eres una parte muy, muy, importante de la mía, ¡ Me siento tan orgullosa de ti cariño..!
Y como tus deseos, son ordenes para mi, aquí lo tienes, en el Mocho de Marcelina y también en el libro de arena.

TE QUIERO


Quizá mucha de la gente de la que lee los blogs de mi tia, las palabras en voca muchas veces de Marcelina, no llegue a comprender exactamente la personalidad que describe, la persona que hay detrás... aunque si hay una persona que es capaz de transmitirse exactamente como es, es precisamente mi tía Merche.

Dejadme que os ponga en situación, para que no nos llevemos a equivocos. Son las 5:30 de la mañana y acabo de llegar de juerga, actividad que ocupa buena parte de mi tiempo y a la que profeso gran aprecio. No he bebido mucho pero tampoco voy a decir que vaya completamente sereno.

Abro el facebook, costumbre de ver lo que han puesto mis contactos y encuentro un video, de mi tita, de la situación, del aprecio de la gente de la universidad... y me conmueve, y me lleva a escribir unas lineas para que la gente sepa lo que es haber crecido con ella, lo que ha significado cada paso, cada frase en mi, como persona.

Los primeros recuerdos de mi tía deben ser de cuando tenía 4 o 5 años... entonces tenía el pelo largo... muy largo, le llegaba por la altura de la cintura y creo recordar que yo solía tirar de eso pelo, demasiada tentación para un niño pequeño.

A lo largo de los años, tengo muchisimas cosas que recordar. Podría hablaros de los viajes, de la estancias en "el pueblo", de salir con la bici o de ir andando a la piscina... del fútbol y los miles de balones que perdía cuando era pequeño (y que siempre había uno más). Pero pasados los años, una vez vuelves la vista, lo que más recuerdo es la continua educación.

Para mi, oir un artículo de marcelina, cerrando los ojos, es como oir a mi tía repetir las viejas lecciones morales. Eran pequeños consejos, comentarios. "Jorge, eso no se hace así", "Jorge, las cosas no son de ese modo", "Eso es injusto, tienes que pensar en ..." pequeñas frases, pequeños valores, cada uno con una historia, que te van formando, que te van haciendo quien eres.

Por que si algo puedo decir y resaltar, es que mi tía siempre ha tenido esa visión de la vida, esa franca firmeza moral que sabe distinguir lo que está bien y lo que está mal, que no se pliega a convenciones o modas políticas. Sin duda fue ella quien me enseño a no juzgar a las personas por su profesión, que el color de piel o el dinero que cobran a fin de mes tiene poco que ver con la calidad de la persona y que bajo cualquier apariencia, status o creencia puede esconderse la más maravillosa de las personas a la espera de ser descubierta. Que lo que nos da dinero poco dice de quienes somos, que lo que llevamos puesto suele decir aún menos.

Y no creais que las cosas se remontan a hace años. Cada vez que voy a comer a su casa, cada vez que hablamos de cualquier tema de actualidad, la historia se repite, y yo sigo escuchando con avidez, prestando atención a cada palabra... incluso aunque nos envolvamos en una discusión de café en la que nuestras opiniones son completamente opuestas, cosa que pasa de cuando en cuando puesto que, en casa de mi tía, siempre se ha podido tratar cualquier tema. No hay, ni nunca ha habido, temas prohibidos.

Desde política, sexo o drogas hasta música, videojuegos o música... hemos hablado de todo... hemos discutido en muchas cosas y coincidido en otras tantas. Por que esa es otra de las cosas que tiene mi tía, que te trata como un adulto.

Y no hablo ahora, claro, que ya soy (o se supone que soy) un adulto. No podeis imaginar lo que significa para un niño que le traten como un adulto. Incluso en mis primeras discusiones, cuando era un jodido renacuajo respondon y sabioncillo que creía tener todas las respuestas, mi tía escuchaba... pero no como escuchan los adultos, condescendientemente y con medio oido... Escuchaba de verdad, y replicaba ... y en esa conversación, una conversación entre un niño y un adulto pero con la seriedad de una conversación entre adultos, se entremezclaba toda la educación.

Es dificil de expresar con palabras, aunque estoy seguro de que la gente que la conozcais en persona sabeis de lo que os hablo. Hablo de una persona que te hace pensar en lo que estás diciendo, que te hace reflexionar sobre cada aspecto de la vida, forzandote a reflexionar sobre lo que estás haciendo... una persona que nunca (o casi nunca) se metió o intentó forzar una opinión sino que tiene la cualidad de hacer que reflexiones de verdad hasta formar tu opinión... y que sabes que luego la respetará, coincida con la suya o no lo haga.

Esa fuerza, ese tono de voz, ese prisma con el que mi tía ve la vida es un reflejo por el que pasa mi forma de ver la vida. Una buena parte de como soy, de la forma que tengo de ver el mundo, esta sin duda teñida de su color.

Resulta curioso porque mi tía es una persona que nunca (o pocas veces) juzga a las personas cercanas y nunca las condena, y sin embargo gran parte de lo que soy se ha formado precisamente buscando una aprobación que siempre he tenido de antemano. He crecido como persona sencillamente estando a su lado, bebiendo de la sabiduría de una persona que se dedica a la limpieza ... y estoy bien orgulloso de ello.

No me cabe duda de que, por bien que quiera expresarme, gran parte de lo que quiero decir se queda en el tintero, entre otras cosas porque hay cosas que es imposible expresar con palabras, porque son sentimientos de dificil traducción, pero espero que, al menos, sirva esto para daros una idea, aunque sea aproximada, de lo que ha significado en mi vida.

Te quiero tita.

Jorge.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cómo se nota la gente que te quiere!!! Pero que sepas que todas esas palabras, esos sentimientos no sólo los tienen aquellos que te conocen de siempre, los tenemos muchas personas más, muchos que hemos llegado hace "poco" a tu vida, y que esperamos estar por mucho tiempo más, para que nos continuen llegando tus sabias palabras día tras día.
Muchos besos!!
Laura